Insomnios
Escritos somnolientos de Alejandra Paola Rojas (AleSamsa)
Una noche de insomnio puede transformarse en horas con uno mismo...
¿Estamos preparados para encontrarnos frente a frente? ¿Para ver en el cieloraso nuestros própios ojos y escuchar nuestra voz rebotando contra las paredes?....
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EPITAFIO PARA UN POETAQuiso cantar, cantar
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.
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El objetivo de esta página es poder compartir con todos ustedes algunas de mis horas de insomnio. Al mismo tiempo, están todos invitados a compartir sus escritos, sus ideas, sus preguntas, sus miedos, sus recuerdos... Todo lo que emerge en esas horas oscuras.
Este es un sitio que es como un cuaderno abierto... siempre se estarán agregando letras, dibujos y todo tipo de anotaciones... también está abierto para recibir tus letras, dibujos, recomendaciones y todo ese tipo de "cosas" a la que le das forma con tus manos...
te espero, siempre...
Alejandra Rojas
(Ver Sección Publicar)
24-VIII-2006
Mis palabras hoy no suenan,
hoy carecen de voz.
Hoy en ellas reina el silencio,
Igual lengua comparte el pecho.
Hoy mis palabras son silencios pronunciados
que dormitan junto a mi,
o se callan en un cajón.
Hoy sólo escribo versos,
Rodeada de ruidos y penumbra,
La luz titila y mi garganta descansa
Hoy donde no importa la hora
Ni los mañanas…
Hoy donde sólo callo
Y grito muchos vacíos
Donde sólo puedo pensar
En cuanto callaré mañana…
Hoy escribo estos versos
Sin voz, sin sonido, sin nada…
Hoy, esta noche…
Sólo callan y descansan
Son ellas… y yo…
Silenciosas palabras.
Cada noche una estrella se enciende y otra se apaga, todo ante nuestros ojos despiertos... Tic.. tac.. tic.. tac... una sirena a lo lejos... el sonido del viento hace golpetear la ventana... una canilla gotea... tic.. tac... tic.. tac... la locura comienza a mordisquearnos los pies lentamente... tic... tac.. tic... tac... nuestros ojos cada vez más abiertos... y no la vemos... tic.. tac.. tic... tac... nuestros deberes inconcluos nos roedan sin tregua... tic... tac... tic... tac... acostados sobre un colchón que guarda las huellas de quienes en él transpiraron... tic... tac... tic... tac... todo comienza a girar alrededor nuestro... ¿o somos nosotros que giramos alrededor de todo?... tic... tac... tic... tac... ¡Ese maldito reloj que no se calla!... ¡Esa maldita gotera!... tic.. tac.. tic.. tac... y todo lo que se calló ahora grita desde los rincones oscuros... tic.. tac... tic... tac... mi estrella se apaga... pierde su brillo y se transforma en una roca que en el vacío flota.. tic... tac... tic... tac...
Mundo de Dos Caras SER hombre es un vivir para un adentro, Torre de piel izada en pleno centro Ser hombre es ir curándose la llaga lo único, y aún lo contigente, |
Tal vez a veces...
Tal vez a veces
me doy cuenta
de tu
ausencia
y duele MUCHO
justo acá...
en el
centro
de mi pecho
y sangro
lá
gri
mas
por
por mis ojos ciegos
Insomnio
de Vicente Aleixandre
Madrid es una ciudad de más de un millar de cadáveres (según las últimas estadísticas)
A veces en la noche yo me revuelco y me incorporo en este nicho en que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar a los perros, o fluir blandamente la luz de luna.
y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
y paso largas horas preguntándole a Dios, prentándole porque se pudre lentamente mi alma,
porque mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿Qué huerto quieres abonaar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristtes azucenas letales de tus noches?
Rima XI - Gustavo Adolfo Bécquer
Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho
¿Quién se sentará?
Cuando trémula mano
tienda, próxima a expirar,
buscando una mano amiga
¿Quién la escuchará?
Cuando la muerte vidrie
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos
¿Quién los cerrará?
Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa
¿Quién vendrá a llorar?
¿Quién, en fin, al otro día
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo
quien se acordará?


